¿De verdad suena como yo?
Su tono nace de tus textos, reglas y ejemplos. Lo cambias tú en el panel cuando quieras,
y el cambio se aplica al momento.
¿Se inventa cosas?
Responde a partir de tu catálogo y tu base de conocimiento. Lo que no sabe, debe decirlo en vez de
adivinarlo. Tú lees las conversaciones en el panel y completas el conocimiento donde falte algo.
¿Se hace pasar por mí?
No, y ella misma lo dice. No hace sesiones ni adiestramiento. A quien te quiera a ti en persona,
lo envía a la livecam, la hotline o la app de mensajería.
¿Cómo llega a mi web?
Como widget de chat, con una línea de código en cualquier web que sea tuya. Además, los fans pueden
instalarla en el móvil como app.
¿Con qué plataformas funciona?
Se conecta todo lo que tenga una API, un feed o una exportación: tienda propia, web propia,
calendario. El resto lo mantienes en la base de conocimiento.
¿Vende?
Recomienda y enlaza: vídeo, artículo, evento. La compra se hace en tu tienda o en tu
plataforma, no en el chat.
¿Y el contenido para adultos?
En abierto, sus respuestas son aptas para todos los públicos. Sin censura solo habla con miembros que tienen la cuenta verificada.
Lo que puede decir lo fijas tú en las reglas.
¿Cuánto cuesta?
Es un producto premium: precio cerrado para la configuración inicial según el trabajo que requiera, más costes recurrentes
según el volumen de chats. Recibes ambos como presupuesto tras una charla.
¿Quién lee las conversaciones?
Tú, en el panel. Se guardan para que veas qué preguntan los fans y dónde falta conocimiento. Así consta
en la política de privacidad de tu web.